Los hombres que miraban fijamente el Valle del Jerte doblemente fusilados. Francisco Cedenilla

Son tres hombres y una mujer. Buscan su camino de regreso a casa: desaparecieron durante la G. Civil y aparecieron, simbólicamente, convertidos en piedra en 2009. Desde entonces miran fijamente el Valle del Jerte.

Lo miran desde El Torno, el mirador por excelencia del Valle, en Cáceres. Unas horas después de tomar corporeidad nuevamente, tras su inauguración, les volvieron a fusilar, por lo que muestran, inquebrantables, las mellas de los tiros.

Mirador de la Memoria Valle del Jerte

El domingo por la mañana, finalmente, Leonardo Cedenilla será enterrado en el cementerio de Talavera, en la misma tumba donde reposa su mujer.

La familia Cedenilla cerrará así una tarea que se ha prolongado durante años y que ha implicado a todos los parientes, decididos a cumplir con el deseo de la esposa de Leonardo de localizar a su antepasado, recuperar su cuerpo y darle una sepultura digna. Fue en octubre de 2007 cuando, tras años de excavaciones, lograron dar con el enterramiento en el que se encontraban los conocidos como “Cinco de Marrupe”. Para ello fue necesaria incluso la intervención de un georadar que rastreó el terreno buscando movimientos de tierra y cuerpos extraños. Sus resultados fueron determinantes para poder encontrar el enterramiento.

Hace apenas un mes los antropólogos pudieron determinar cuál era el cuerpo del antiguo herrero de Marrupe, así como del resto de sus compañeros de fusilamiento. Y la pasada semana el laboratorio conseguía un resultado positivo de ADN que confirmaba esta identificación.

Mirador de la Memoria Valle del Jerte

Francisco Cedenilla, es el autor del conjunto escultórico El mirador de la memoria , tiroteado el pasado sábado por la tarde por una o varias personas tras haber sido inaugurado unas horas antes en El Torno. La obra de Cedenilla está compuesta por cuatro figuras, tres de ellas masculinas, que ha colocado, en colaboración con la Asociación Comarcal de Jóvenes del Valle del Jerte, en las inmediaciones de la piscina municipal de la localidad torniega, junto a la carretera que une el casco urbano de esta población con la carretera N-110.

–¿Para usted qué significa el ataque que ha sufrido su obra?

–En primer lugar es un acto vandálico. Eso es indudable, ya que hasta el momento no se sabe quiénes son los autores. Esto motiva además que no se conozcan exactamente los motivos por los que han llevado a cabo esta acción. Sin embargo está claro que han sido disparadas unas figuras que tienen un significado concreto, por lo que además del ataque físico, existe otro moral.

–¿Qué ha querido usted representar en el conjunto escultórico, El mirador de la memoria ?

–He representado a los olvidados de la Guerra Civil. Me surgió la idea porque quería rendir un homenaje a mi abuelo, Leandro Cedenilla, que fue fusilado en octubre de 1936, en el Cerro de Peña Negra. Está enterrado en una fosa común, en el municipio toledano de Pepino. Después modelé las figuras pensando en todas aquellas personas que sufrieron las consecuencias de un conflicto bélico como el de 1936. Por este motivo las esculturas de El Torno son cuatro figuras humanas, que no tienen distintivo de bando, ni de clase social. Representan a todas las edades y sexos, que se encuentran en los inicios de la guerra, en unos momentos de incertidumbre, desorientación y miedo.

–¿Conocía con anterioridad el lugar donde iban a ser colocadas las esculturas?

–Para acceder a la correspondiente financiación pedimos a través de la Asociación Comarcal de los Jóvenes del Valle del Jerte una subvención al Ministerio de la Presidencia, máxime teniendo en cuenta que su colocación ya había sido rechazada en las inmediaciones de Talavera de la Reina y otras zonas de Castilla la Mancha. Por eso barajamos otras posibilidades y el colectivo de jóvenes del Jerte pidió permiso para colocar el monumento en El Torno. A mí me pareció un sitio excepcional, con un paisaje impresionante.

Mirador de la Memoria Valle del Jerte

Estos dos hombres, esta mujer y este anciano son obra de Francisco Cedenilla Carrasco, el artista que los talló. El abuelo de Cedenilla fue fusilado durante la Guerra Civil en Toledo. El autor, tras conocerse la noticiade los disparos a su obra recién inaugurada, declaró a Efe que era “impactante que alguien haya querido volver a fusilarlos”.

El artista dio la orden de que no se reparara porque le daba mayor sentido a la obra.

Mirador de la Memoria Valle del Jerte

Mirador de la Memoria de El Jerte (1)

Los hombres que miran fijamente el Jerte tienen una postura meditativa, algo melancólica, como quien mira las obras de la plaza a sabiendas de que no las verá terminadas. Posan unos hombres con las manos recogidas detrás de la espalda, con la mirada épica del líder que avista una salida o un ser querido o la mujer con el desconcierto en su cabeza.

Podrían mirar los pueblos de Valdastillas o el de Casas del Castañar, pero imagino que están mirando más allá, quizás preguntándose por la molestia de no haber sido reparadas ni su memoria ni su cuerpo de piedra.

En los viajes hay momentos para todo.

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